Capacitación en RCP para poblaciones desatendidas

La reanimación cardiopulmonar (RCP) puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. De hecho, la combinación de una RCP inmediata de alta calidad y el uso temprano de un DEA puede más que duplicar las posibilidades de supervivencia de una persona. Pero la RCP por parte de los transeúntes ocurre con menos frecuencia dentro de las comunidades vulnerables, lo que reduce aún más las tasas de supervivencia de las poblaciones desatendidas.

Veamos cómo podemos promulgar el cambio y marcar la diferencia cuando se trata de capacitación en RCP para poblaciones desatendidas.

La necesidad de educación en RCP para poblaciones desatendidas

Un reciente Boletín de la Fundación de Paro Cardíaco Súbito resume los hallazgos clave relacionados con los paros cardíacos extrahospitalarios (OHCA, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos, así como la voluntad y la capacidad para iniciar la RCP por parte del público en general.

Según los datos de 2015, el 65 % de los encuestados informaron haber recibido capacitación en RCP en algún momento. Sin embargo, la prevalencia del entrenamiento en RCP fue menor para ciertas poblaciones, incluidas las personas hispanas/latinas, las personas mayores, las personas con menos educación formal y los grupos de bajos ingresos.

Además, se encontró que era menos probable que los transeúntes iniciaran la RCP en los vecindarios negros de bajos ingresos o en los vecindarios predominantemente hispanos que en los vecindarios blancos de altos ingresos.

¿Qué podemos hacer para mejorar las tasas de RCP de los espectadores en comunidades desatendidas?

Entonces, ¿qué podemos hacer con este conocimiento? Primero, podemos crear conciencia sobre estas disparidades.

Al reconocer las barreras dentro de estas comunidades desatendidas, como el acceso a la capacitación en RCP, podemos hacer un esfuerzo más dedicado para llevar las habilidades de RCP a quienes más las necesitan.

Una forma de hacerlo es enseñar los conceptos básicos de la RCP a los niños de estas poblaciones vulnerables desde una edad temprana. Si podemos arraigar este conocimiento que salva vidas a una edad temprana, la idea de la RCP se vuelve menos intimidante y más natural, y se transmite a las generaciones venideras.

Para hacer esto, necesitamos llevar la RCP a las aulas. Pero también debemos llegar a las comunidades desatendidas generando confianza desde dentro y proporcionando recursos accesibles.

Aquí hay algunas ideas que pueden marcar una diferencia significativa en la superación de barreras dentro de estas poblaciones vulnerables:

  • Comuníquese con los representantes de su estado para impulsar una legislación que incluya capacitación práctica en RCP en los requisitos del plan de estudios de la escuela secundaria en todo el estado (si corresponde).

  • Acérquese a las escuelas y organizaciones juveniles locales para ofrecer un curso de capacitación en RCP a sus jóvenes.

  • Ayude a desarrollar instructores dentro de las comunidades minoritarias llevándolos a su Centro de Capacitación o brindándoles tutoría de otras maneras.

  • Comuníquese con los líderes de la iglesia y las organizaciones comunitarias para asociarse con miembros influyentes de la comunidad.

  • Brindar oportunidades para clases de CPR bilingües y solo en español.

  • Organice un stand en un evento local donde los miembros de la comunidad puedan practicar las compresiones y obtener una RCP 101 rápida sin costo alguno.

  • Realice cursos gratuitos de capacitación en RCP en su comunidad y anime a todos los miembros de la familia a asistir.

  • Distribuya folletos u otros materiales impresos que expliquen los conceptos básicos de la RCP, así como la importancia de actuar, tanto en inglés como en español.

Juntos, podemos aumentar el acceso a las habilidades de RCP para salvar vidas y mejorar los resultados para las poblaciones desatendidas.

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